La biblioteca destinada a la educación universal, es más poderosa que nuestros ejércitos. Jose de San Martín.

Editorial

Por Ana María Valentino
En este mundo cada vez más globalizado la sociedad se presenta día a día más deshumanizada e individualista.
Desaparecen valores e ideales nobles.Nuestros jóvenes estás sin brújula que los guíe.
Sus padres ocupados por sobrevivir o por tener más y más..
Es tiempo de REFLEXIONAR. De mirar hacia adentro y reconocer mezquindades y falencias, es tiempo
de proponernos un cambio profundo, para nuestro bien y el de las generaciones futuras.
EL general José de San Martín no sólo nos legó la libertad como Nación sino que también nos dejó sus enseñanzas de vida.Las Máximas a su hija Mercedes hablan de su sabiduría , su grandeza y su humildad, condiciones que lo caracterizan mas allá de su gloria militar.
Leyendo esas Máximas es posible comenzar a reflexionar sobre nuestras propias actitudes de vida,disponernos a asumir nuestros errores y proponernos un cambio. Comprender que la soberbia y el materialismo desmedido no conducen nada bueno ya será una forma de aportar un granito de arenapara construir una sociedad má s humana y por consiguiente una PATRIA mejor.
Tomemos como referencia las enseñanzas de nuestro General y tratemos de inculcarlas en nuestros niños desde pequeños tal como él lo hacia en su hija Merceditas,y no dudemos que el tiempo dará sus frutos.

domingo, 11 de abril de 2010

DON JOSÉ Y REMEDIOS..

A poco de llegar de España, una noche Don José de San Martín fue invitado a una reunión en casa de Mariquita Sánchez, una dama de la sociedad local cuyas tertulias eran muy renombradas. Se accedía al salón por unas escaleras breves y las paredes estaban revestidas de géneros.En el jardín una fuente con reloj de agua daba realce a la fiesta y mezclaba su rumor líquido con el susurro de violines.
Remedios de Escalada tenía 14 años y sus padres la habian llevado al sarao. Animada y coqueta , era hija de Antonio de Escalada y Tomasa de la Quintana, quienes la mimabam y cuidaban con delectación, al igual que sus hermanos.
Cuando Remedios miró hacia la entrada, notó la presencia de un hombre apuesto, con llamativo uniforme militar. Su tez era morena y el cabello, negro y lacio, se prolongaba en espesas patillas que envolvían un rostro vivo,de pronunciada nariz aguileña,boca pequeña y labios finos. No era bello pero sí atractivo, de porte marcial y distinguido, con unos impresionantes ojos negros, vibrantes y movedizos cubierto s por espesas cejas que resaltaban su fulgurante mirada.La niña preguntó quien era ese invitado y se lo comentaron:
-Es José de San Martín, el oficial que vino con los Alvear.
José recorrió el salón con su mirada y fué atraído por la figura de una niña delgada y pálida , de ojos cautivadores y delicado donaire,que llevaba un vestido claro de estilo imperio y parecía esconderse y ofrecerse detrás de la tersura de un ramillete de jazmines.Se acercó a Carmen, la esposa de Alvear, y le preguntó quien era esa niña.
-Es Remeditos,la hija de Antonio de Escalada.
Carmen los presentó y luego los dejó solos.Despuès de conversar un rato, José la sacó a bailar.Danzaron minué y contradanza y él quedó deslumbrado con su voz deliciosa y sus movimientos se ductores.Ella, a su vez se sentía tremendamente halagada con la atención de este hombre maduro y fuerte, que le brindaba bienestar como si fuera un padre seguro y atractivo, pero a la vez la inquietaba por su tono incitante e interesado.
Alvear los vió bailar y le comentó a su mujer:
-Mírelo al viejo embobado..
San Martín estaba ajeno a todo lo que sucedía fuera de esta bella criatura y pensaba que pocas veces una mujer lo había mirado tan a los ojos, como si lo quisiera para toda la vida...

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