La biblioteca destinada a la educación universal, es más poderosa que nuestros ejércitos. Jose de San Martín.

Editorial

Por Ana María Valentino
En este mundo cada vez más globalizado la sociedad se presenta día a día más deshumanizada e individualista.
Desaparecen valores e ideales nobles.Nuestros jóvenes estás sin brújula que los guíe.
Sus padres ocupados por sobrevivir o por tener más y más..
Es tiempo de REFLEXIONAR. De mirar hacia adentro y reconocer mezquindades y falencias, es tiempo
de proponernos un cambio profundo, para nuestro bien y el de las generaciones futuras.
EL general José de San Martín no sólo nos legó la libertad como Nación sino que también nos dejó sus enseñanzas de vida.Las Máximas a su hija Mercedes hablan de su sabiduría , su grandeza y su humildad, condiciones que lo caracterizan mas allá de su gloria militar.
Leyendo esas Máximas es posible comenzar a reflexionar sobre nuestras propias actitudes de vida,disponernos a asumir nuestros errores y proponernos un cambio. Comprender que la soberbia y el materialismo desmedido no conducen nada bueno ya será una forma de aportar un granito de arenapara construir una sociedad má s humana y por consiguiente una PATRIA mejor.
Tomemos como referencia las enseñanzas de nuestro General y tratemos de inculcarlas en nuestros niños desde pequeños tal como él lo hacia en su hija Merceditas,y no dudemos que el tiempo dará sus frutos.

miércoles, 21 de abril de 2010

GLORIA Y SOLEDAD..

La muerte prematura de Remedios sorprendió a San MArtín, arrebatándola de su lado cuando él regresaba de su misión histórica ya concluída,¡Cuánto habría necesitado de su "Remeditos", como él la llamaba,ahora que empezaban sus años de proscripción y soledad!. Las pasiones políticas habían ido a intraquilizarlo hasta en su oscuro rincón de Los Barriales y harto sabía él que ni en Buenos Aires, ni en parte alguna de América, podría hallar la quietud que buscaba. Había llegado esa hora triste en la vide del héroe, e que l gloria solo es la pesada carga del renombre cuando, perdidos el prestigio y el poder, los enemigos se ensañan y los amigos se alejan.
Las injurias que tanto zaherían al héroe en todo lo que puede ser blanco del odio, sospecharon de infedilidad a la ejemplar esposa del ausente, y dijeron también, para vejerla del todo, que el esposo, asimismo adúltero,había tenido un hijo mulato, idéntico a él, en la negra Jesús, esclava de su señora.Ninguna cosa de su fama salió ilesa o sin mancha, bajo el baboso y colmilludo hocico de sus calumniadores.Pero todo eso quedaría lapidado ante la historia por la austera inscripción que el Caballero dejó sobre el sepulcro de la bienamanda:"Esposa y AMIGA del general San MArtín".
Y eso había sido para él Doña Remedios, la cándida niña de 15 años que, al despodarse
con tal hombre, habíase desposado con el dolor de semejante gloria y que antes de morir, diez años mas tarde,llamó al ausente en su agonía.
Ese homenaje póstumo a Remedios, el paladín se lo debía a la esposa cuyas manos patricias habian tejido la Bandera de los Andes.
Ella había ofrendado a la empresa del héroe sus joyas mundanas, dejando así su cuerpo
juvenil despojado de pompas, como preparado para la muerte, después de aquel gesto inmortal.La mujer cuya tumba quedaba en Buenos Aires, habíale dado la hija única, la que ahora venía a buscar en el hogar enlutado, afin de hacerla su consuelo en los días inciertos que para él empezaban.
Solo con esa hija de siete años,el héroe de América fue a buscar refugio en las costas de Europa.Al regresar a Francia, el ministerio y policía pusieron trabas al desembarco del soldado enemigo de reyes y libertador de los pueblos.Pasó inmediatamente a Inglaterra, donde se detuvo algunos meses,y luego a Bélgica,en donde fijó su residencia,prosiguiendo así en la soledad el sendero de perfección por el amor,que inició en Guayaquil con su renunciamiento.

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