La biblioteca destinada a la educación universal, es más poderosa que nuestros ejércitos. Jose de San Martín.

Editorial

Por Ana María Valentino
En este mundo cada vez más globalizado la sociedad se presenta día a día más deshumanizada e individualista.
Desaparecen valores e ideales nobles.Nuestros jóvenes estás sin brújula que los guíe.
Sus padres ocupados por sobrevivir o por tener más y más..
Es tiempo de REFLEXIONAR. De mirar hacia adentro y reconocer mezquindades y falencias, es tiempo
de proponernos un cambio profundo, para nuestro bien y el de las generaciones futuras.
EL general José de San Martín no sólo nos legó la libertad como Nación sino que también nos dejó sus enseñanzas de vida.Las Máximas a su hija Mercedes hablan de su sabiduría , su grandeza y su humildad, condiciones que lo caracterizan mas allá de su gloria militar.
Leyendo esas Máximas es posible comenzar a reflexionar sobre nuestras propias actitudes de vida,disponernos a asumir nuestros errores y proponernos un cambio. Comprender que la soberbia y el materialismo desmedido no conducen nada bueno ya será una forma de aportar un granito de arenapara construir una sociedad má s humana y por consiguiente una PATRIA mejor.
Tomemos como referencia las enseñanzas de nuestro General y tratemos de inculcarlas en nuestros niños desde pequeños tal como él lo hacia en su hija Merceditas,y no dudemos que el tiempo dará sus frutos.

miércoles, 30 de junio de 2010

San Martín en San Juan-El convento de Santo Domingo


En el convento de Santo Domingo , de la ciudad de San Juan, se hospedó San Martín en el año 1815, durante su viaje de inspección por los pasos de las montañas, en ese lado de los Andes.
Y ese convento fue cuartel dela División del Norte de San Juan, antes de marchar a Chile por el Paso de Guana.

Con un poderoso contingente,el Batallón nª1 de Cazadores de los Andes, constituido por 560 soldados y 32 oficiales, todos sanjuaninos, contribuyó la provincia de San Juan para la formación del Ejército de los Andes, en el cual integraron el grueso del ejército, en la División de Vanguardia, al mando del coronel Rudecindo Alvarado.

San Martín salió de Mendoza el 5 de julio de 1815 en diección a la ciudad de San Juan, donde llegó el mismo día , alojádose en el convento de Santo Domingo.
En San Juan celebró reuniones con el gobernador y distintas personalidades en una de las salas del edificio del Cabildo de la ciudad.
Hasta el 26 de julio permanece San Martín en San Juan, recibiendo entusiasmada colaboración de los dominicos.
Fray Justo Santa María de Oro cooperó con él en sus tareas de gobernador de la provincia de Cuyo.
Los dominicos perpetúan la tradición sanmartiniana.
Se custodia y conserva celosamente la celda ocupada por San Martín, fue en esa celda donde el Libertador , de regreso de sus viajes de inspección por los pasos de las montañas, reposaba de las fatigas, mientas su asustente le cebaba mates.
Era en esos momentos cuando San Martín trazaba sobre un pedazo de papel los croquis de los pasos, resultado de sus observaciones.
Esas vigilias de San Martín quedaron impregnadas en las paredes de la celda ocupada por él. Y de esas vigilias, quedan resonancias perennes en el convento de Santo Domingo.

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